Saltar al contenido

Recetas de Cardamomo

Si te gusta las recetas saladas o dulces esta especia es una maravilla para dar un toque personal a los postres con frutas.




No son pocas las maneras que hay de emplear esta especia en los platos, pues se trata de un ingrediente que combina realmente bien con muchos alimentos.

Las Recetas con Cardamomo más Nutritivas

Muchos críticos gastronómicos coinciden en los usos culinarios del cardamomo, además, en que su sabor cítrico es a veces una sorpresa para el paladar.

Tanto con su forma íntegra (las semillas) como especia molida, y escogeremos una forma u otra dependiendo del tipo de receta que nos dispongamos a preparar.

Es importante fijarse bien en la forma y color de la corteza, esto se debe a que existen diferentes especies, algunas de mayor calidad que otras.

Por ello, si deseamos que esta especia se convierta en el centro de atención de nuestro plato y además queremos aprovechar sus propiedades medicinales.

Una vez adquirida esta semilla, llega la parte más divertida: escoger la receta más atractiva y adecuada y ponerse manos a la obra.

Bizcocho de Naranja con Cardamomo

El cítrico de la naranja es uno de los aromas que mejor explota la esencia de esta especia de la familia Zingiberaceae.

Una mezcla que, combinada con la ternura de un bizcocho esponjoso y muy agradable, puede convertirse en uno de esos platos que, sí o sí, hay que repetir de vez en cuando.

Bizcochos de Naranja con Cardamomo

Los ingredientes necesarios para elaborar esta original receta son los siguientes:

  • 120 mililitros de zumo de naranja (natural, a ser posible)
  • Ralladura de una naranja de tamaño medio
  • Dos cucharadas de cardamomo molido
  • Dos huevos
  • 220 gramos de harina
  • Media cucharada (tbsp) de levadura
  • 240 gramos de azúcar blanquilla
  • 110 mililitros de aceite de girasol

Pasos a seguir:

  1. Lo primero de todo es precalentar el horno a, aproximadamente, 180ºC
  2. Preparar la ralladura y exprimir las naranjas necesarias para el zumo
  3. Tamizar la harina con la levadura y, en un bol aparte
  4. Batir los dos huevos y añadirles el azúcar blanquilla
  5. Batir hasta que obtengan un color más blanquecino
  6. Añadir el aceite sin dejar de batir

Aquí llega el momento de incorporar a nuestro nuevo aliado, el cardamomun, junto con la naranja rallada.

Batiremos un poco más hasta que la mezcla quede perfecta.

A continuación, agregamos la harina que ha sido tamizada alternándola con el zumo de naranja. Una vez todo esté bien mezclado, repartiremos la masa en un molde protegido con papel de horno o engrasado.

Ya solo queda esperar: horneamos la mezcla a 180ºC hasta que el taster o punzón salga limpio al pinchar el bizcocho -aproximadamente, 50-55 minutos-.

Cuando lo saquemos del horno, debemos dejar que repose y se enfríe dentro del molde durante unos minutos, y ¡listo!

Si se prefiere, puede personalizarse al gusto, por ejemplo, vertiendo sobre el bizcocho un glaseado con zumo de naranja, azúcar glass o lo que la imaginación nos depare.

Galletas de cardamomo y Jengibre

La siguiente receta puede dar lugar a uno de esos platos que perduran en la mente de nuestros invitados.

Si queremos ser originales y disfrutar de dos alimentos excelentes, debemos probar la combinación con jengibre , especialmente apetecible si le damos forma de galleta.

Los ingredientes que necesitamos para unas 24 galletas, con moldes de 7 centímetros, son:

  • Un trozo de jengibre fresco de unos 40 gramos
  • Tres vainas de cardamomo
  • Dos huevos
  • 250 gramos de mantequilla
  • 150 gramos de azúcar moreno
  • 5 gramos de levadura (media cucharada, aproximadamente)
  • 400 gramos de harina
  • Una pizca de sal

Pasos a seguir:

Debemos comenzar pelando el jengibre y rallándolo muy fino. Por otro lado, calentamos la mantequilla en una cazuela hasta que se funda por completo, y le agregamos el jengibre rallado.

Galleta de cardamomo y Jengibre

Mientras dejamos la mezcla durante diez minutos tapada para que se fusione.

Removemos en un bol el resto de ingredientes secos ” azúcar, harina, sal y levadura “.

Por otro lado, vertemos la mantequilla templada junto con los huevos, lo batimos hasta obtener una mezcla homogénea y añadimos las vainas, reducidas a polvo previamente con un mortero.

En este momento ya podemos incorporar la mezcla de ingredientes secos con el resto.

Cuando tengamos una masa uniforme, la moldeamos hasta que coja forma de cilindro alargado.

Lo envolvemos con papel de film y lo dejaremos reposar durante una hora en la nevera.

Tras este paso, cortamos rodajas de medio centímetro aproximadamente y las horneamos a 170 ºC hasta que adquieran un color dorado -cerca de 15 minutos-.

Solo queda dejar que se enfríen y lo más importante: hincarles el diente.

Galletas noruegas de Cardamomo

galletas caseras de cardamomo

La gastronomía noruega hace años que se dio cuenta de las formidables propiedades de esta fantástica especia.

Estas galletas son, por tanto, uno de los platos dulces más representativos del país nórdico y, si salen bien, podrán presumir tanto de sabor como de aspecto.

Los pasos a seguir para su elaboración son sencillos y bastante rápidos.

De esta forma tendrás una riquísima receta que puede convertirse en una muy buena opción cuando dispongamos de poco tiempo.

¿ Qué ingredientes necesitamos para preparar las galletas ?

  • Cardamomo molido (una cucharada colmada) o vainas (tres cucharaditas)
  • Limón rallado
  • 100 gramos de almendras molidas
  • 225 gramos de mantequilla
  • 150 gramos de azúcar blanco
  • 250 gramos de harina común

Antes de todo debemos precalentar el horno a 190ºC. Mientras tanto, batimos la mantequilla, el limón rallado y el azúcar hasta obtener una pasta homogénea.

Agregamos entonces el cardamomun, junto con la harina y las almendras molidas, hasta obtener una masa firme (si no lo está, debemos enfriarla en la nevera durante 30 minutos, aproximadamente).

Cuando lo hayamos conseguido, formaremos 24 bolas y las aplastaremos ligeramente.

Forradas con papel de horno, para protegerlas, las esparciremos en la bandeja del horno y, si disponemos de un estampador, podemos decorarlas por la zona superior.

Las dejaremos en el horno -ya precalentado- durante 14 minutos, dependiendo del grosor que les hayamos dado, hasta que queden doraditas y muy apetecibles.

En este momento ya podemos dejarlas enfriar sobre una rejilla y comenzar la cuenta atrás para servirlas en la mesa.

 

Pastas de almendra con Cardamomo

Aunque en los últimos años hemos asociado el mazapán casi exclusivamente con las fiestas navideñas.

Se trata de un dulce cuyas distintas especialidades se remontan a muchos siglos atrás.

Sin duda, una forma diferente y saludable de prepararlo es junto con la semilla.

Ingredientes necesarios para cocinar estas pastas de almendra:

  • Un cuarto de cucharada de cardamomo molido
  • 60 gramos de claras de huevo (2 claras, aproximadamente)
  • 200 gramos de azúcar
  • 200 gramos de almendra molida
  • Una cucharada de agua de azahar
  • Una pizca de sal

El “modus operandi” para preparar este plato, característico de la cultura judía, es también sencillo y bastante rápido -suele requerir unos 40 minutos de tiempo-.

Lo primero es precalentar el horno bastante, a unos 200ºC, y dejar engrasada la bandeja que vamos a emplear o forrarla con papel de horno.

Mientras se calienta, batiremos las claras de huevo hasta que hagan espuma.

Entonces debemos añadir la almendra molida junto con el agua de azahar, el cardamomo molido, la sal y el azúcar, y remover hasta obtener una masa firme y lisa.

Llegados a este punto, toca llevar a cabo un sencillo consejo muy útil: llenamos un cuenco de agua limpia y lo aromatizamos con agua de azahar.

Nos humedecemos las manos con este líquido y, teniendo bien claras las proporciones deseadas de las galletas, formaremos bolitas para después darles forma de cilindro.

Podemos dibujar en el extremo superior una estrella y decorarlos con porciones de almendras -o el fruto seco oportuno-.

Dejaremos hornear las pastas hasta que se doren -suelen tardar cerca de 8 minutos- y los dejaremos enfriar. A quien le guste la almendra, este dulce puede convertirse en un bocado irresistible y, además, muy energético.